Levante, 20 gener 2002


Los profesores advierten a los editores que no aceptarán libros sin autores catalanes
La Mesa per l’Ensenyament inicia una campaña contra la nueva asignatura de valenciano


Alfons Garcia, Valencia La Mesa per l’Ensenyament en Valencià ha iniciado una campaña de presión a las editoriales mediante el envío de una carta desde todos los institutos de educación secundaria de la Comunidad en la que se les advierte que los profesores no elegirán los libros de texto que no respeten los criterios científicos sobre el valenciano. El escrito cita en concreto como causa de rechazo la ocultación del origen de la lengua y la exclusión de autores no nacidos en la Comunidad. El objetivo de la Mesa —de la que forman parte los principales sindicatos, la federación de asociaciones de padres de alumnos de Valencia, Federació Escola Valenciana y profesores de secundaria y Universidad— es plantar cara al proyecto de decreto de la Generalitat sobre la asignatura Valencià. Llengua i literatura, el cual deja fuera de los proyectos curriculares a los autores no valencianos. La organización ya ha iniciado el envío de las cartas y tiene previsto visitar personalmente los 312 institutos de secundaria de la Comunidad para exponer la iniciativa a los claustros de profesores. El escrito, que debe ser firmado por los representantes del claustro o los miembros del departamento de valenciano del instituto, ha de ser enviado a la Associació d’Editors del País Valencià, la Asociación Nacional de Editores de Libros de Texto (en Madrid) y la editorial cuyas publicaciones utiliza el centro. El documento también condena la «nula» respuesta de la Administración valenciana a las muestras de desacuerdo sobre la propuesta de nuevos currículos y su empeño por aprobar un proyecto que parte de «un localismo excluyente y empobrecedor». Los editores se encontrarán así bajo una doble presión, ya que los libros de texto han de ser homologados por la Conselleria de Educación, lo que, según representantes de la Mesa, conduce a menudo a la autocensura. A esa situación se unirá ahora la advertencia de los institutos: habrá que ver cuántos se adhieren a la iniciativa.

 

 

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